viernes, 17 de febrero de 2012

Motivaciones

Estimados todos:

A continuación, y con la debida autorización, reproduzco un texto de mi segundo hijo, que publicó en su blog hace dos días. Se titula Motivaciones, y creo que vale la pena compartirlo con ustedes.
El amor siempre ha sido muy complejo, no es descubrimiento mío ni ninguna novedad. El amor va más allá de las características obvias de las personas, pues acepta no sólo las virtudes y defectos, sino los cambios que propone el innegable tiempo. Acá unas líneas dedicadas a mi amada esposa con motivo del 15 de febrero (no del 14, pues es el cumpleaños de mi hijo).

Mírame directo a los ojos,
pues me he impuesto una tarea.
Algo debo susurrarte,
en volumen tal que nuestras almas comprendan,
declarando en ese acto el sentimiento y su origen,
más allá del latir acompasado,
más allá de mí y de lo que interpreto de ti.
Hoy debo gritar que te amo.
gritar susurrando como lo hacen los vientos a las arboledas.
gritar lloviznando como lo hacen los tibios cielos de otoño y primavera.
gritar repasando que aquello que amo de ti no es lo que veo, sino lo que desconozco.
No te amo porque poseas la más bella de las sonrisas,
esa que ilumina las angustias de porvenires ambiguos
esa que me enseñó a mirarte detenidamente,
no te amo por eso,
pues no conocemos de las futuras heridas del alma,
y si un dia alguien robara esa hermosa sonrisa,
te seguiría amando.
No te amo porque me encandilen las comisuras de tus ojos,
esas de cuyas concavidades ya he escrito,
esas que definen la forma en que tu mirada me despierta.
No te amo por eso, 
pues si no las tuvieras, 
igual te amaría.
No te amo por tu cuerpo,
aquel que me ha dominado y desnudado,
ese que reconoce en mí su complemento,
no te amo por eso,
ya que si el tiempo lo golpea o distancia nuestra piel,
pues te seguiré amando.
No te amo por tu entereza,
aquella que me rescató del vacío círculo de la sobreconciencia
esa que sólo sabe de aguantes y entregas,
pues si una mañana te levantaras tibia y frágil, te tomaría en mis brazos, te prestaría de mis fuerzas y te diría nuevamente que te amo.
No te amo por nada de eso,
ni por tu comprensión ni por las historia que cuentan nuestras sábanas o nuestras fotografías,
pues si un día la vejez hiciera que las olvidara,
adivina...
te amaría.
No te amo porque quiera,
no es que haya sido decisión mía,
te amo porque te amo,
te amo porque hay cosas que no se explican,
porque lo eterno es hoy cada dia,
porque Dios te puso frente a mí,
y cada día cuando te escucho, 
cuando te miro,
sé que te amo,
tal como sé que estoy vivo.

8 comentarios:

  1. Gracias Cyrano por traernos estas palabras y gracias a tu hijo por compartirlas. Qué forma más sencilla y profunda de expresar sus sentimientos!
    Felicidades

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  2. Coincido con Laly en todas sus palabras.

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  3. Gracias por los comentarios.

    Cuando escribí esto estaba dándole vueltas a la idea de que si todo cambia, entonces cómo es posible amar. Si uno ama a alguien por determinada característica y esa característica se pierde... entonces que se hace...

    El "hasta que la muerte nos separe" supone que uno ama al otro a un nivel más allá de lo que conoce, sin dejar espacio al "ya no eres el mismo/a que antes"...

    Ese pensamiento me daba vueltas tanto y representa de tal manera lo que siento por mi esposa que se transformó en este poema.

    Si quieren ver más cosas: nopodemosermenos.blogspot.com

    PS: Gracias viejo por el honor de tenerme en tu blog.

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    1. Como comenté en tu post, no hay nada que muestre que un hombre es un HOMBRE que cuando le declara su amor al mundo a su esposa y de tan bella manera, te quiero mucho.
      Un abrazo de aquellos.

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  4. Simplemente impresionante y hermoso

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    1. Así me pareció a mí también, mi querida Cheluca. Muchas gracias por tu comentario.

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