lunes, 14 de enero de 2013

En el Mar de la Tranquilidad

Pasó la Navidad y el Año Nuevo. Pasó el gran despelote que se vive en esos días de maravillosa locura, en que por medio de un proceso mágico, la gente decide ser persona con una sonrisa dibujada, y así van y vienen. Son días en que todos han decidido ser buenos -caminando rapido de aquí para allá sin rumbo concreto.

Días de cosas raras. Por ejemplo, muchos pavos preocupados pues intuyeron su pronta muerte para servir de especial potaje el 24 en la noche. Días de arrepentimiento y reconciliación, de promesas de novio, de aquellas que no se cumplen... Caras raras por algún regalo que no gustó, caritas felices porque llegó el juguete anhelado, caritas de las tristes por aquel ansiado juguete que nunca llegó...

Fiestas que evolucionan con los tiempos. Fiestas donde los saludos se despersonalizan. ¿Han notado cómo llegan menos tarjetas reales, de las de verdad, dirigidas a ti, con tu nombre puesto en el sobre, e incluso manuscritas? Cada una de ellas tenia su lugar en el sitio que se reservaba para las tarjetas cada diciembre: la sala de la casa, la chimenea, la ventana repletas de mensajes de buena voluntad. Te hacían sentir querido, presente en el corazón de las personas amigas y de tu familia.

Ahora, los saludos son a través de la blogósfera. Un solo saludo virtual para todos los demás, frío, redactado de tal manera que el mismo texto exacto, tal cual, se puede dirigir a muchas personas a la vez. Un saludo calculador, carente del afecto y la sensibilidad que contenían las tarjetas de antes.

En buena cuenta, días que con el tiempo pasarán al olvido.

Mientras tanto, sin mirar hacia atrás y con los ojos puestos en el futuro lleno de esperanza, de amor, de consuelo, de solidaridad y de tiempos mejores para todos, renovemos nuestros sentimientos de amor hacia el prójimo que, a fin de cuentas, es el mensaje que nos trajo el Olvidado Dueño del Cumpleaños. Y que ese Mar de la Tranquilidad que supone el fin del bullicio decembrino prospere en nuestras almas y corazones.

Que así sea.

19 comentarios:

  1. Si bien también extraño los días de cartas y sobres, creo que no podemos quedarnos estancados en el tiempo. He llegado a valorar los saludos de Navidad por correo, en que el mismo mensaje llegue a muchos. En el fondo, debo valorar que alguien se tome el tiempo de poner mi nombre en una larga lista de destinatarios. Eso es mejor a un saludo masivo en las redes sociales (sin mencionar a ninguna para nadie se moleste), prácticamente anónimo.
    ¡Feliz 2013!

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    1. Completamente de acuerdo.!

      Jorge Muñiz

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    2. No te falta razón, Gabriela.

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    3. Estimado Anónimo Jorge: me da mucho gusto que hayamos coincidido.

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  2. Y que de alguna manera, aunque casi no nos enteremos, cada vez más nos invada la Paz y la Luz y ,como dices, el amor a los hombres
    Feliz post Navidad¡¡

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  3. Es verdad. En todo sentido el antiguamente todopoderoso correo tradicional, ha quedado minimizado. Lo peor es que gentiles "saludantes" que me escriben por estas fechas desde Alemania, ni se imaginan que cartas fechadas por ejemplo en 18 de diciembre, estén recién llegando.

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    1. El correo antiguo demora, eso es cierto. Pero para mí es uno de los encantos que tiene.
      Un abrazo, Esteban.

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  4. Bello artículo como siempre. Besitos.

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    1. Gracias, querida hermana. Besos para ti también.

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  5. Mar de Tranquilidad es lo que necesito :(
    Cyrano: que tengas un bonito año 2013,
    *:) con cariño.

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  6. Primacho, muy interesante como siempre tu artículo. AUNQUE NO LO CREAS RECIBÍ UNA TARJETA DE NAVIDAD POR CORREO (NO ELECTRONICO), De una tía que vive en Canadá. La puse junto con el arbolito de 10 cms de alto que ahora pongo.

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  7. ¡Qué bonita entrada Cyrano! Y qué acertada.
    A mí, que me encantaría que las Navidades se limitaran a la cena de Nochebuena y al día de Reyes, la vuelta a la normalidad me hace respirar...

    Lo que sí me gustaría es que esos buenos propósitos que tenemos siempre por estas fechas, se mantuvieran a lo largo del año. Probablemente seríamos todos un poco más felices.

    Un beso

    Laly

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    1. Todo depende de cada uno de nosotros, estimada amiga.
      Saludos a la familia.

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  8. Cuanta razón y cuanto tiempo sin pasar por aquí yo amigo Cyrano. La gente se transforma en las Navidades, para que luego digan que no tiene nada que ver con milagros, pues el comportamiento de algunos es milagroso, aunque con la cuesta de Enero, vayan soltando las amarras de todo aquello que les molesta y les pesa. Un abrazo amigo

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  9. Hace un mes que no se sabe nada de este blog. Espero que todo vaya bien.

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    1. En la próxima entrada tendrás la respuesta, estimado Anónimo. Gracias por la preocupación.

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